“El hombre no es esclavo de su entorno. El entorno es un esclavo que sirve al hombre” Benjamín Disraeli
Recibirás de la vida exactamente lo que usted espere obtener al nivel de su subconsciente…
Lo que le está pasando en su vida no es necesariamente lo que usted desea que le pase.
Lo que le sucede es lo que usted espera que le suceda. Por lo tanto, si las imágenes de su subconsciente proyectan una vida próspera y llena de felicidad tendrá lo que la gente suele llamar “buena suerte”. Las cosas le van como usted y solo usted quiere que les vayan.
Si, al contrario, usted tiene en su subconsciente imágenes de insatisfacción y fracaso, tendrá mala suerte. No importa lo que haga, las circunstancias desafortunadas que se escapan de su control aparecerán y le frustrarán.
No entre en un círculo de autocompasión, lo que debe hacer es crear su propio éxito.
Puede implantar las imágenes que quiera, romper el ciclo y hacer que su vida sea como usted quiera. Una vez sepa cómo hacerlo, podrá suplantar las imágenes que su mente utiliza para formarse sus expectativas.
Usted se puede hacer cargo de su futuro. Puede dejar el grupo de perdedores y unirse a los ganadores.
Millones de personas creen que están condenados a una vida de fracaso y malos tiempos. Están convencidos de que su estado está causado por una extraña fuerza que escapa a su control. A poco que sé auto analicen, verán que son los únicos causantes de su mala fortuna. Sus infelices vidas son el resultado directo de las imágenes que llevan dentro. Lo único que está pasando es que sus subconscientes están llevando esas imágenes a la realidad.
Hace muchos años, conocí a un hombre maduro que parecía tener verdadera mala suerte. Parecía tener peor suerte de la cuenta. Su vida era una larga serie de historias de infortunio. Siempre lo recuerdo cuando decía “Así es la vida.” Cada vez que algo le salía mal, se encogía de hombros y decía, “Así es la vida.”
¡No! Ese hombre estaba equivocado. La vida no es así. Así no es como tiene que ser la vida a menos que uno quiera pensar de este modo. La vida no tiene porque ser una serie de infortunios y sueños rotos. La vida no tiene por qué ser un ingrato e interminable sufrimiento.
La vida puede ser un viaje bello y excitante, que nos conduzca a un mundo de serenidad y felicidad. Usted tiene un derecho natural a tener éxito y buena suerte. ¡Deséelo! De verdad, quiéralo. Olvide el ridículo y el escarnio que debe soportar siendo un Don Nadie. No dude que dentro de poco usted dejará de serlo. Imagine la vida más alucinante y placentera que pueda y luego deséela Desee lo Máximo y Lo Tendrá…
¿Alguna vez ha pensado que hay cierta gente que nace con estrella y otros que nacen estrellados?
¿Alguna vez se ha cuestionado el motivo de que la vida sea tan injusta con cierta gente?
Aquí está el meollo del asunto.
Lo que la mayoría de la gente entiende como buena y mala suerte es, realmente, la manifestación directa de los resultados de haber implantado ciertas imágenes en la parte subconsciente de su mente.
La gente que tiene almacenadas imágenes positivas, tiene buena suerte; la gente que por el contrario, guarda imágenes negativas, tiene mala suerte. Eso es todo.
Hace unos años, en una compañía de marketing hicieron un experimento. En una de las clases de formación se dieron las pautas para conseguir un cierto nivel de ventas al mes. En otra, se dieron las pautas para conseguir justo el doble de ventas que en la anterior. Todos los demás detalles de ambas clases fueron similares.
Después del primer mes de prácticas, el grupo de segunda clase había sobrepasado al de la primera en una proporción de dos a uno. Y yo me pregunto:
¿tuvieron suerte?
¿Todos los del segundo grupo estaban teniendo buena suerte y todos los del primero no?
¿Usted cree que es así?.
Después de examinar los datos de los empleados de la compañía, se descubrió que cada uno de los vendedores ganaba más o menos la misma cantidad cada mes. Había fluctuaciones y tendencias, pero, generalmente, la cantidad que cada vendedor ganaba todos los meses nunca se salía de la media. También se comprobó que casi todo lo que vendían, lo hacían durante la primera quincena del mes.
En la segunda quincena, iban a trabajar y se movían de igual forma, pero no producían los mismos beneficios. Sin embargo, otros vendedores de otras empresas, hacían la mayoría de las ventas en la segunda quincena, siendo más pobre la primera. Estos patrones se repetían cada mes.
¿Cómo se explica esto?
Una teoría basada en el azar no podría explicar un fenómeno que se repite durante tanto tiempo. La explicación es la siguiente: cada vendedor ganaba exactamente lo que esperaba ganar. Lo que quisiera o importaba. Tampoco lo que deseara. El único criterio que importaba era las expectativas que tuvieran.
“Si tienes fe, podrás ordenar a esta montaña que se mueva; y se moverá; y nada será imposible, para ti” Mateo 17:20
Sus esperanzas deben habitar al nivel del subconsciente. Esto no puede ser de otra manera. Lo único que cuenta es lo que desee desde lo más profundo de su mente.

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