El sagrado arte de Perdonar .... Aprendelo y practicalo



¿Que es perdonar?  ¿Tiene que ver con liberar a un@ u otr@ de responsabilidades sobre sus intenciones, palabras o acciones? ¿o con pretender que lo que sucedió no me importa... sea por orgullo o por supervivencia?

Colección de cicatrices tenemos en el alma, que cuentan historias de desencanto, decepción, estafas al corazón y al bolsillo, agresiones recibidas, violencia que rompió el frágil equilibrio de la confianza y de la mente...y un largo etc. de experiencias dolorosas, ingratas, bien rudas por las que pasamos en la aventura de la evolución. 

Cuando vemos la vida con el lente de la ausencia de auto-responsabilidad, nos quedamos con
la sensación de que todo eso que sucedió y marcó con tanto dolor la vida, es injusto, es abusivo, es agresivo, es dañino, es destructivo...., por ejemplo haber sido violadas cuando niñas (que es una herida frecuente en estas locas sociedades).  Y por supuesto que es todo eso, y es precisamente esa sensación la que alimenta la herida en el alma con rabia, odio, resentimiento, deseos de venganza, etc. ..., privándonos de ejercer nuestro derecho (y propósito) a vivir gozando y celebrando cada minuto de nuestro existir.

Más el lente que no tiene auto-responsabilidad se queda en la sensación de la herida y genera una interpretación dolorosa de la vida..., usualmente con componentes de desconfianza generalizada y el consecuente aislamiento de la profundidad del ser.


La otra posibilidad es ver la vida con el lente de la auto-responsabilidad, que nos aporta la hermosa y sanadora opción de 'contextualizar'..., de asignarle un sentido a todo lo vivido. Este lente se sostiene en la idea/creencia/sensación de que el trámite evolutivo sucede no solamente en esta encarnación, sino a través de vidas y vidas, en las que hemos administrado de x, y, z  maneras nuestra energía vital, nuestra conciencia y nuestra relación con la ley que administra y regula al universo entero: la Ley del Amor.

Tomando esta opción de cambio de lente, partimos de la base de que la Vida/Universo/Diosa/Dios/Gran Espíritu… y todos los nombres que elijamos para re-conocer lo Divino,  ES AMOROSA y GENEROSA... y ha creado a todas las expresiones de vida con el regalo de la LIBERTAD de auto-administrar su evolución, sin imposiciones de ningún tipo..., de manera que cada ser va eligiendo la ruta que quiere tomar para llegar 'a casa' (regresar conscientemente a la conciencia circular, el cuidado mutuo, la interacción amorosa y respetuosa con todo lo demás…, a la conciencia de que somos células de un mismo cuerpo y que nos sirve funcionar en armonía y unidad).

El pulso creador de la Vida vela constantemente por el mayor bien de toda su Creación... y en ese mayor bien incluye de manera contundente al entendimiento y asimilación de los códigos de la Ley del Amor, a través de la propia experiencia de vida…, lo que quiere decir que toda la energía que generamos y lanzamos al tejido de la vida (sea vía pensamientos, sentimientos, palabras o acciones) VA A REGRESAR A NOSOTRAOS (es cuestión de tiempo nomás)… y va a regresar en la misma frecuencia de su emisión, nada más que bastante más abultada con las energías similares que cosechó al dar la vuelta.

A esa mirada/entendimiento le han llamado karma en las tradiciones orientales, Ley de Causa y Efecto en la metafísica, ‘el que a hierro mata a hierro muere’ en los refranes populares, el bumerang, el cocacho divino, el saturnazo (porque Saturno administra las devueltas de energía pesada en la mirada astrológica) y etc. Y con el nombre que elijas ponerle, es el ingrediente de base para usar el lente de la auto-responsabilidad, que nos lleva al entendimiento, sensación y sentimiento de que lo que sea que haya sucedido o esté sucediendo, lo está haciendo porque es necesario que suceda, es necesario para que yo pueda diferenciar qué es lo que sirve de lo que no, y continúe mi camino con mayor sabiduría, consideración, empatía, compasión, con mayor AMOR.


Usar el lente de la auto-responsabilidad no significa, de manera alguna, justificar o sublimar lo inaceptable (según los códigos de cada persona)…, no significa restarle valor al maravilloso arte de poner límites ni hacer la vista gorda con las energías rudas que se estén usando.  Significa contextualizar (situar en el contexto de la sabiduría de la Vida, la causa y efecto, etc.) y, en vez de dilapidar nuestra energía vital en repetir infinitas veces la situación en nuestra cabeza y/o corazón, enfocarnos en hacer buenas catarsis para ir liberando la pus de la herida (asignándole tiempo… por ejemplo media hora cada día)… y el resto del tiempo SOLTAR los pensamientos/sentimientos tortuosos…, simplemente porque NOS HACE BIEN transitar livian@s…, independiente de lo que esté o no esté haciendo-diciendo el/la agresor/a u ofensor/a… o de que esté o no esté aún encarnad@ en la Tierra.

Y así… PERDONAR tiene que ver con reconciliarnos con nuestro derecho incuestionable de administrar nuestra conciencia como se nos cante, como nos parezca… y con recordar nuestros recursos de supervivencia integral, que no solo tienen que ver con sobrevivir a las catástrofes en nuestras vidas, sino con VIVIR a plenitud el resto de nuestra vida.  Y en ese territorio, nadie puede entrar, nadie puede tejer ni organizar ni definir, excepto nosotr@s mism@s.

Del ser que cometió la agresión se va a encargar la Madre Vida, garantizado, es cuestión de tiempo nomás.  De ti, de mi… que fuimos l@s agredid@s, nos vamos a encargar nosotr@s, con TODO el apoyo del Universo entero.  Cuando tomamos la decisión de acogernos a la Ley del Amor (que sin duda parte por el amor que nos damos a nosotr@s mism@s), el Universo empieza a moverse a nuestro favor.., a favor de la alegría, armonía, sabiduría y paz en nuestro corazón.

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