La vida nos va enseñando y cada año que vamos creciendo, no solo lo hacemos en años, sino buscamos ir creciendo espiritualmente, muchas veces escuchamos mira ya tengo bastantes arrugas y se busca un retoque para vernos más jóvenes, y me pregunto ¿hacemos lo mismo con nuestro ser interior? o simplemente nos olvidamos de alimentar nuestro espíritu y se vive pensando en ser excelentes profesionales en ganar mucho dinero y saben al espíritu no se le puede poner botox, pero si lo podemos alimentar de paz, regarlo de amor y tranquilidad; saben no se necesita dinero, solo muchas ganas de crecer.
No busquemos en agradar a todos o que pensaran de nosotros al dar una opinión, busquemos sentirnos bien con nosotros mismos, el poder amarnos y saber que buscamos ir creciendo y fortificando nuestro ser interior, dejemos de lastimarnos con odios, resentimientos y pensamientos que no nos armonizan, aprendamos a perdonar a aceptar que cada vez que hemos tenido que afrontar una prueba en la vida, hemos podido salir airosas, a pesar que de pronto alguna lágrima brotó, lo importante es que no nos rendimos y sobretodo que luego nos damos cuenta que esa prueba nos hizo más grandes, nos dio más experiencia.
Cada ser humano es un mundo y es muy enriquecedor escuchar a las personas que comparten sus experiencias, porque entonces sabemos que si queremos crecer y aprender lo haremos, que no hay nada imposible, muchas veces he escuchado la frase:
"Ya estoy muy grande para cambiar, ya tengo muchos años y moriré así".
Y no lo comparto porque nuestro ser espiritual nunca se cansa de aprender, no envejece, como para no tener la capacidad de cambiar, me explico si un corazón siente que no puede perdonar, tiene que quedarse sintiendo esa pena o puede por el contrario buscar una guía, una forma de poder llenar ese sentimiento con amor y lo logramos analizando lo que nos molesta, buscando una terapia, una amiga(o), que nos pueda orientar, pero no nos quedamos sentados esperando a que la vida siga corriendo sin encontrar soluciones.
Entonces nunca es tarde para aprender, siempre se puede hacer lo que es mejor para nosotros y si Dios nos acompaña en este camino, no hay forma que no encontremos la luz del amor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario