Triunfando sobre las dificultades


Siempre hay un lado bueno

Hoy en día vivimos en una época en la cual el estado de ánimo tiende a variar
frecuentemente. Herbert Keison en una ocasión escribió:

El hombre promedio toma la vida como si fuera una aflicción y siempre está en un estado crónico de irritación en todo lo que hace. No ha aprendido a diferenciar entre lo que es una verdadera aflicción y lo que son las dificultades, y normalmente aprende a Hacer la diferencia cuando viene un golpe fuerte en la vida como si fuera una patada de
mula .

Qué interesante proverbio nos da este autor.

En síntesis lo que dice Herbert es que hay personas que en la vida no saben diferenciar

entre las verdaderas aflicciones y los problemas cotidianos. Hoy vamos a hablar acerca

de cómo podemos vencer los problemas de la vida diaria, y cómo podemos hacerle

frente también a las dificultades y que nuestro estado de ánimo permanezca siempre fortalecido.

Es importante que entendamos que el carácter
aquí en América Latina,
 en Estados Unidos entre
la gente de habla hispana como nosotros, somos
personas muy sentimentales, 
tendemos mucho a

dirigirnos por el estado de ánimo que tenemos,
por ejemplo,
 muchas personas cuando ven un
día nublado, que está lloviendo,
se ponen tristes,
y eso sin razón, 

simplemente porque el día es
gris, el alma se pone
 así y eso nos deja ver
cuán sensibles y cuán 
sentimentales somos
muchísimas personas.
 Y esto debilita
 nuestro carácter cuando no sabemos como
controlar, cómo moderar nuestros sentimientos.

Lo primero que debemos aprender es que los problemas no deben dirigirnos a
problemas más graves como la depresión, sino deben de dirigirnos a formar un carácter estable, fuerte, valiente en nuestras propias vidas. 2

Desgraciadamente muchas personas no sabemos aprovechar las situaciones que tenemos durante los tiempos de dificultad para desarrollar en nosotros un carácter más

estable. Para muchos las pruebas, los problemas los amargan, los entristecen, los derrotan, a otros producen buenos resultados.

Entonces la manera en que tú enfrentes los problemas es muy importante, para que aprendas a obtener el beneficio de ellos y esto nos permitirá desarrollar un mejor

carácter. Aun los problemas personales, las heridas que hayamos sufrido. Las
equivocaciones de otras personas que nos hayan dañado de tal manera que nos hayan sacado quizás hasta de nuestras propias casillas.

Los problemas presentes nos enseñan a enfrentar los problemas futuros. Y uno de los

proverbios preciosos que escuchado dice:

¿Qué hombre puede tomar fuego en su seno sin que sus ropas ardan?
Este es un proverbio sagrado y lo que nos dice simplemente es no puedes meterte en un problema sin sufrir sus consecuencias. En otras palabras, cuidado, si juegas con el fuego, te quemas. Pero el problema es que muchas veces nosotros a pesar de nuestra testarudez,

jugamos con el fuego y nos quemamos, o sea, nosotros mismos podemos a veces originar problemas en nuestras vidas que luego nos duelen y además de eso podemos aprender de nuestras propias vidas.

Un camino provechoso

La vida es un proceso de aprendizaje que nunca termina y a lo largo de la jornada de la vida la mayoría de las cosas que aparecen sencillas, sin importancia, pueden ser muy importantes enseñanzas para evitar problemas.

Uno de los beneficios de sufrir o uno de los beneficios de enfrentar problemas o dificultades es que aprendemos a consolar a otros cuando ellos sufren y esto quién mejor lo sabe es un padre.

Un padre de familia que a lo largo de la vida ha enfrentado problemas y los ha
superado, le puede decir su hijo cuando este enfrente dificultades: “hijo, yo pasé por lo mismo, atravesé por las mismas dificultades y brechas” y quien mejor para dar un consejo que alguien que ya pasó por esas circunstancias.

Qué difícil es cuando aconsejamos sin haber experimentado el problema. Somos más expertos cuando hemos pasado por el. Entonces en esta jornada de la vida que así la llamaremos, este tránsito de toda la vida que atravesamos con nuestro cuerpo humano hasta la muerte, necesitamos fortaleza, necesitamos aprender a responder en una forma apropiada a nuestros problemas y en vez de que destruya nuestro carácter, nos debilite, nos deprima, nos desaliente, puedan ser oportunidades para tener una mejor clase de vida hay; una hermosa frase que una vez leí en una calcomanía, dice: 3

“Dios es más grande que tu problema”

Esta es otra filosofía, la filosofía del pensamiento divino, es cierto, Dios puede dar la sabiduría para enfrentarlos, nos puede dar soluciones claras, un simple proceso de aprendizaje nos puede llevar a una gran sabiduría si estamos tomados de la mano de el.

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