Todos
tratamos con personas difíciles en nuestras vidas. Ya sabes esos a los que
prefieres no hablarles, los que intentas evitar a toda costa. Pueden ser tu
ex-cónyuge, un compañero de trabajo o un miembro de la familia, esa persona
puede ser un controlador, alguien agresivo o tal vez una persona a quien le
encanta jugar el papel de víctima.
Generalmente
una persona difícil quiere ser siempre la que manda, la que logra que las cosas
se hagan a su manera, la que siempre tiene la última palabra o demuestra que es
la que tiene la razón. La mayor parte de las veces aunque no lo exprese ni lo
acepte es egocéntrica e insegura.
Así que,
¿Cómo podemos lidiar con esta gente? ¿Cómo podemos trabajar juntos de manera
productiva, ya sean nuestros padres, un compañero del trabajo o algún pariente
cercano?
Aquí están
algunos secretos para que seas capaz de mantener la calma cuando se trata de
lidiar con esa persona difícil que está en tu vida:
1. Conoce
que desencadena tus reacciones
Conocernos
realmente a nosotros mismos es algo muy poderoso.
Todos tenemos
temas e idiosincrasias que nos hacen irritar y nos alteran y casi puedo
garantizar que las personas difíciles que hay en tu vida saben cuáles son y tú
¿También lo sabes? Dedica algún tiempo en explorar que cosas realmente te hacen
enojar. ¿Es cuando alguien habla de política, dinero o de tu familia?
Una vez que
tengas tu lista de las cosas que te alteran, tú ya estarás listo para
defenderte.
Traza un
plan. ¿Qué vas a hacer cuando una conversación se dirija peligrosamente a una
temática que te altera?
Puedes por
ejemplo realizar una respiración profunda, tomar un pequeño descanso, alejarte
de la conversación o cualquier combinación de estas tres. Cualquier de ellas te
permitirá volver a centrarte, recuperar tu control y dominar la conversación.
2. Usa frases
de bloqueo
Si estás
teniendo una conversación con una persona difícil y sólo quieres finalizarla,
estas frases podrían ayudarte:
“Lo que tu
digas”, “Esa es tu opinión”, “Tienes la razón”
Si sólo
repites estas frases o algunas de la misma índole una y otra vez durante la
conversación, a la larga la otra persona se dará por vencida tratando de
conseguir que te unas a la discusión.
3. Resiste
la tentación de dejarte atrapar en la conversación
Las
personas difíciles quieren comprometerte: no caigas en esa trampa. Escucha lo
que estás diciendo en todo momento: ¿Estás tratando de justificar, argumentar,
defender o explicar tu posición en algún tema? Si es así, detente. Si no lo
haces la conversación sólo seguirá yendo en círculos. Tú nunca va a cambiar la
mente de una persona difícil de lo contrario probablemente no los estarías
viendo como “difíciles”.
4. Pero Lo más
importante es
Mientras
que los 3 secretos anteriores pueden ayudarte a evitar o salir de una
conversación incómoda con una persona difícil, hay un secreto que realmente
puede cambiar tu relación con esa persona: el secreto es reconocer que ellos
son humanos y que están tan liados con sus propios problemas y su propia basura
que intentan aflorarlos a los demás.
Sus formas
de comportarse los benefician de algún modo ya que les ayudan a hacer frente a
esos problemas, date cuenta que la mayoría de las veces ese comportamiento no
tiene nada que ver contigo.
Una persona
puede sentirse más segura cuando está intimidando a alguien o controlando a
otros, o podrían tener un sentido de importancia cuando está recibiendo mucha
atención, incluso aunque esa atención sea negativa. Ellos también podrían
tratar de ganar un sentido de pertenencia al jugar a la víctima y hacer que los
demás los estén ayudando, o alguien que está infligiendo daño y provocando
hostilidad podría estar tratando de proteger su propio sentido de la identidad.
Si tomas
suficiente tiempo para averiguar cuáles son las creencias inconscientes que
están detrás del comportamiento inadecuado de esas personas, podemos ser
capaces de cambiar nuestra interacción con ellas y mejorar nuestra relación.
Una vez que averigües lo que puede provocar ese comportamiento, puedes empezar
a probar diferentes formas para ayudarles a conseguir que sus necesidades
emocionales estén satisfechas sin que tengan que recurrir a ese mal
comportamiento por más tiempo.
La idea
principal aquí es que aproveches tu empatía y te des cuenta de que la persona a
la que ves como la pesadilla de tu existencia es más que otro ser humano
tratando de llevar su vida de la mejor manera posible.
Te daré Una
reflexión final
Sí, a veces
tenemos que desconectarnos un tiempo con el fin de salvar nuestra cordura, pero
ten en cuenta que todo el mundo está tratando de hacer lo mejor que pueden con
las herramientas emocionales que tienen a su disposición. Muchas veces es
posible conseguir superar nuestras propias reacciones a sus comportamientos
para que podamos ser capaces de hacer nuestra parte en construir una relación
más tranquila, más productiva y al final esto es lo único que realmente puede
hacer que controlemos nuestras propias reacciones.
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