Lo que
puede cambiar el rumbo de los Conflictos de Pareja
Recuperar
un matrimonio en crisis no es una tarea sencilla. En primer lugar la
complejidad de las relaciones humanas hace difícil aplicar soluciones
universales de forma simple.
Si bien es cierto, hay factores que aumentan las
posibilidades de éxito en una relación, ninguno de estos ingredientes es
determinante.
Para
cambiar las cosas se requieren transformaciones internas profundas, y por lo
general, las personas son extremadamente reticentes al cambio. Sobre todo,
cuesta mucho trabajo reconocer la conducta propia como una causa principal de
los problemas. Identificar los patrones mentales que están deteriorando la
relación puede ser un trabajo muy duro y mucho más, cambiar esos patrones.
Además hay
un concepto muy importante que probablemente es el más difícil de asimilar:
Cambiar uno mismo es la única forma de salvar un matrimonio o relación de
pareja.
No es lo
que la mayoría de las personas esperan oír. Ya han creado una intrincada red de
justificaciones para explicar porque la otra persona es la que sabotea la
relación. Luego viene la etapa donde esperan que el cambio de actitud en la
otra persona mejorará las cosas. Lamentablemente no funciona así.
Entre el
hecho y la respuesta, es más importante esta última para manejar de forma diferente
los conflictos de pareja. Las parejas que tienen muchas dificultades suelen
enfocarse en respuestas reactivas frente a las acciones de su pareja.
¿Qué quiere
decir esto?
Que los
hechos siempre son como son. Lo realmente importante son nuestras reacciones
frente a las actitudes de nuestra pareja. Son esas reacciones las que van
encauzando el curso de tu relación. Lo que te produce ira, no es lo que haga tu
pareja, es tu interpretación sobre ese hecho.
Si, por
ejemplo, te molesta que tu pareja trabaje demasiado, estas frente a un hecho:
Él o ella se ha dejado absorber por las responsabilidades que implica su
actividad.
Tienes dos
opciones, enfadarte por ello, victimizándote por la poca atención que te
presta, o poner atención a lo que esto significa.
Quizás
quiera evadir los problemas, escapar de sí mismo, o piensa que trabajando más
conseguirá algo mejor en el futuro. ¿Qué papel juegas en todo esto? Si fuera la
última opción, siguiendo este ejemplo, y tu pareja cree que trabajando más,
teniendo más éxito económico, tendrán felicidad, puedes convertirte en una
señal que advierta que los objetivos no están sobre los medios, que dejar de
prestar atención a la relación finalmente dejara todo en nada porque se
quebrara aquello por lo que realmente se lucha.
Tu eres la
única persona que tiene el poder de cambiar las cosas. Incluso si tu pareja no
está en condiciones de hacerlo. Tienes por lo tanto, que concentrarte en tu
propio crecimiento interior para estar en posición de modificar tu realidad
actual. La forma de cambiar lo exterior es desde el interior.
Salvar un
matrimonio o relación de pareja NO es sencillo. Muchos fracasan en el intento
por la sencilla razón de que no están dispuestos a ceder, ni a encontrar
soluciones distintas que no sea hacer que su pareja cambie. Como no están
dispuestos a ser flexibles, y esto no quiere decir violentar sus valores
fundamentales, falta el esfuerzo necesario que mantiene unidas a las parejas y
les permite crecer y aprender de una crisis.
Ten en
cuenta el ejemplo que te di. En realidad esta sacado de una historia real. Esta
persona trabajaba tanto para darle seguridad económica a la familia que terminó
descuidando las necesidades de su esposa. Cuando tuvo que responder a la
pregunta ¿Qué hiciste para mejorar tu matrimonio, para arreglar las cosas?
Quedo mudo. Simplemente pensó que el hecho de trabajar mucho era la respuesta y
que su pareja debía hacer la otra mitad.
Pero el no puso esfuerzo en la
relación, puso esfuerzo en su trabajo. Pensó que su pareja tenía que cambiar reaccionando
a su comportamiento.
A partir de
hoy mismo, comienza este análisis interno y evalúa qué puedes hacer hoy por tu
crecimiento personal.
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